reputacion online

Las aerolíneas low cost se extienden por el cielo europeo

La competencia en el sector del transporte aéreo de pasajeros en Europa sufrió una fuerte convulsión con la llegada a comienzos del milenio de las aerolíneas de bajo coste. Ryanair, Easyjet, Virgin, Vueling o Air Nikki comenzaron su expansión en los años 90, pero su incidencia en el Viejo Continente no se vio hasta entrados los 2000. Las grandes compañías de bandera empezaron a ver como estos nuevos competidores les comían la tostada en los vuelos de corto recorrido.

La clave de las low cost fue reducir los servicios prestados o cobrarlos a parte para rebajar las tarifas básicas, así como incrementar el número de horas en que sus aviones estaban en el cielo. Un avión en tierra no produce beneficios. Además, en lugar de volar directamente a las grandes capitales europeas, estas aerolíneas comenzaron a asentarse en los aeródromos secundarios que se encontraban a una distancia relativamente corta de los destinos finales de los pasajeros.

Y así, en los últimos años la cifra de pasajeros que han transportado las compañías tradicionales y las low cost se ha invertido. Solo en España, Ryanair y Vueling ocupan los puestos número uno y dos en número de viajeros. En los nueve primeros meses de 2016, y pese a que la empresa irlandesa ha cerrado algunos de sus trayectos hacia y desde la Península, consiguió trasladar a más de 29 millones de personas.

Vueling, por su parte, en el mismo periodo transportó a 20,2 millones de viajeros. La compañía, con centro de operaciones en el aeropuerto del Prat de Barcelona, ha pasado este año a estar controlada por IAG, empresa surgida de la fusión de Iberia con British Airways y ha comenzado una fuerte campaña de expansión de rutas (ver por ejemplo ofertas Punta Cana en Ratón Viajero) y de adquisición de aeronaves con la que pretende entrar en competencia directa con la todavía todopoderosa Ryanair. Así, solo en nuestro país, Vueling ha conseguido aumentar en 2 millones de pasajeros sus datos en los tres primeros trimestres de este 2016 con respecto al pasado año.

Hay que bajar hasta el cuarto puesto para encontrar a Iberia, signo evidente del declive de la compañía en la competencia con las low cost así como por la reducción de los vuelos de la compañía a sus destinos transatlánticos tradicionales tras la fusión con British Airways. Pero no todo es negativo, si bien la Iberia “de siempre” recula, su filial low cost, Iberia Express, consigue ir haciéndose hueco y ya es la octava empresa que más viajeros traslada en España.

Las grandes compañías lo han visto claro, y están optando por jugar con dos bazas: la marca tradicional sea ésta Iberia, Lufthansa o Air France destinada a los vuelos de largo alcance a los que las Ryanair, Vueling o Easyjet no pueden acceder; y una filial low cost para competir en el mercado europeo con precios más asequibles. Así ha nacido Iberia Express, pero también la francesa Hop! y Lufthansa vuelve a la carga con su Eurowings. La batalla por el cielo europeo sigue más viva que nunca.

Otros artículos recomendados: