El negocio con pequeños futbolistas: beneficio para los niños o manipulación

Muchos equipos de la liga española tienen una gran cantera de niños que compiten en categorías inferiores y en torneos de grandes marcas. Viven el fútbol como los profesionales, pero, en ocasiones, los beneficios los reciben otros. Messi es el espejo en el que muchos se miran como el perfecto ejemplo de niño que salió de su país directo a triunfar en uno de los equipos más importantes del mundo.

La ambición de hacerse rico con el fútbol parece que aumenta con la edad. Los deseos de los niños no están relacionados con el dinero. Según una encuesta de la Fundación Adecco, a uno de cada cuatro niños le gustaría ser futbolista, aunque destacan otros valores como el espíritu de equipo, la responsabilidad del trabajo, la vocación y, sobre todo, que les reconozcan y les valoren.

Los casos más visibles han sido los de niños de Latinoamérica que cruzan el charco para intentar labrarse una buena carrera en Europa. Lejos de encontrar el futuro ideal para un chico en el mundo del deporte, se ha montado un mercadeo con el talento y las ganas de los menores. Se convierten en moneda de cambio entre representantes, clubes y familia. Los famosos ojeadores, personas que trabajan para los equipos, viajan por el mundo para descubrir entre miles de niños a alguno al que puedan sacar rendimiento después en la cantera y, si hay suerte, cuando lleguen a la adolescencia y a la edad adulta, en sus equipos o venderlos a otros.

A partir de los diez años, hay niños que cuentan ya con representantes encargados de gestionarles los contratos para ganar dinero con los derechos del niño. Las familias, necesitadas o interesadas, presionan para que los hijos dejen el hogar y reciban los ingresos. De ahí, que muchos jugadores tengan como representantes a sus padres cuando empiezan en el mundo del fútbol y que también sientan que es necesario seguir este camino para contribuir a acabar con la mala situación que ha podido vivir en casa por la falta de dinero. La edad para firmar los contratos cada vez es más baja, al igual que para desecharlos como deportistas. Si a los 16 años el jugador no comienza a destacar, deja de interesar a los equipos.

No es raro que todo el mundo quiera sacar tajada de un negocio en el que los árbitros pueden cobrar más que el presidente del gobierno. Pero mirando simplemente el vocabulario que se emplea (como “mercado de piernas” cuando se habla de fichajes en algunos países latinoamericanos), no es difícil entender que las razones económicas están por delante de los intereses y la vocación de estos niños que acaban tomando su pasión como un empleo. Los lujosos coches, casas y demás bienes que van consiguiendo alimentan la ambición. Los que han investigado estos temas no ven mucha solución al problema. El dinero de por medio y los intereses oscurece todo lo demás.

El negocio de los videntes

Aprovecharse de la gente es inmoral y, en ocasiones, ilegal. Pero, por desgracia, en el mundo tiene que haber de todo. El negocio de los videntes es uno de los que más ingresos reporta. Y es que, además de las conocidas echadoras de cartas de los parques, están las que ven el futuro a través de las líneas 806.

Cada uno es libre de creer o no en estas cosas. Seguro que hay gente profesional, que ha estudiado lo que haya que estudiar y desempeña su labor con conocimiento. El problema viene cuando personas aprovechadas tratan de engañar a personas vulnerables.

En ocasiones, nos sentimos solos y con muchos problemas a la espalda. Hay veces en las que no queremos molestar a nuestros seres queridos. Nos sentimos vulnerables. Es la situación perfecta para que entre en juego el mundo de los videntes.

¿Cuántas veces hemos visto, a altas horas de la madrugada, como “videntes” hablaban con diferentes clientes? Siento poner en duda el trabajo de estas personas, pero, con un coste de más de un euro y medio el minuto de llamada, puedo permitirme hacerlo. Si nos damos cuenta, hacen preguntas a las que contestan personas angustiadas y ellos responden cosas tan lógicas que suenan muy poco creíbles.

El negocio de los videntes es totalmente legal, mientras cumpla ciertas normas. Pero, a mi parecer, y hablo en particular de los que lo hacen a través de la televisión, es inmoral. Las personas que recurren a estos servicios lo hacen porque realmente tienen un problema. Escuchar las respuestas de estas personas no creo que les vaya a ayudar en nada.

Por supuesto, que habrá gente que se sentirá mucho mejor tras hablar con ellos; no lo dudo. Y es que, otra cosa no, pero escuchar por 1,5 euros el minuto sí que lo hacen. Recurrir a estas personas, no es una mala idea en ciertos momentos de la vida. Aunque, creo más en los psicólogos, pero cada uno tiene sus preferencias. Lo que no veo bien es que cobren esos precios desorbitados a gente que, en la mayoría de los casos, sufra problemas económicos,.

Para contratar estos servicios, se debería ir en persona a alguna vidente conocida que no trate de estafarnos. Aunque no es fácil reconocerlas, sí lo es ver el precio que nos pretenden cobrar. Así que, mucho cuidado a la hora de contactar con cualquier vidente. Y sobre todo, evitar las líneas 806, porque lo único que pretenden hacer es mantenernos en espera durante varios minutos, llegando incluso a colgarnos sin habernos atendido. Un negocio que existe desde tiempos inmemoriales y que, ahora, está muy bien pagado. Hay que tener cierta intuición para saber a quien le estamos confiando nuestros problemas y, sobre todo, nuestro dinero.

El negocio de ser supermodelo

Cualquiera puede pensar que no tiene mérito ser una supermodelo: basta con nacer con un cuerpo y un rostro privilegiados y saber caminar a grandes zancadas con un poco de garbo. Cuestión de genética. Mérito de los padres, de los antepasados. Pero, si fuese así de sencillo, no habría tantas mujeres con figuras de escándalo y caras bonitas en la cuneta de la moda o con sueldos miserables de unos pocos cientos de miles de euros. Migajas en comparación con la cifra que factura Gisele Bündchen, la actual reina del cotarro: 42 señores kilos. La brasileña es la modelo mejor pegada del mundo (otra vez…), de acuerdo con la lista que cada año elabora Forbes tras analizar las finanzas de las divas del negocio.

Por debajo de Bündchen (quien, por cierto, ha aflojado el ritmo de trabajo para dedicarse a sus dos hijos) aparece, a una distancia estratosférica, Miranda Kerr, cuyos 7,2 millones de euros parecen un chiste. La ex del actor Orlando Bloom posee uno de los rostros más codiciados del circo de la moda y es, además, ángel de la principal firma de lencería de la galaxia, para la que desfila cada Navidad con el mismo poder de convocatoria y el mismo éxito que los Reyes Magos.

De Kerr para abajo las cifras se aprietan… ¡y vuelven las brasileñas! Adriana Lima, la tercera en discordia, factura 6 millones de euros, lo que la sitúa por delante de una todopoderosa de las pasarelas, Kate Moss. La inglesa, al filo ya de los 40 años de edad y que ha demostrado una formidable capacidad de autodestrucción, se queda cerca del podio, con 5,7 millones de dólares.
Conocer los siguientes nombres de la lista exige ser un auténtico fashionista (vale, seguidor de la moda) dada su escasa repercusión mediática. La quinta modelo mejor pagada es la china Liu Wen que, en 2013, ha facturado 4,3 millones de dólares y, en 2009, se convirtió en la primera oriental presente en el desfile de Victoria’s Secret.

Le pisan los talones Hillary Rhoda (4 kilos) y Carolyn Murphy (3,6 milloncitos); cola de este ranking en el que, mientras nadie descalifique a Bündchen por abusona, no parece que vaya a haber grandes novedades. Conviene recordar que una parte importante de los ingresos de la top carioca proceden de sus propias líneas de calzado, ropa y cosméticos. Porque, sí, también utiliza el coco. Y sabe que la de empresaria es una profesión sin fecha de caducidad.

El nuevo perfil del inversor español

No es difícil deducir que la crisis económica y la incertidumbre de los mercados financieros a futuro han sido los responsables de que el ahorrador español tenga un perfil mucho más conservador con respecto a no hace muchos años. Antes de la crisis, los inversores perseguían los mayores beneficios en los productos financieros, pero, en la actualidad, parece que han aprendido la lección de no apostar a aquellos que son de alto riesgo solo por la perspectiva de obtener mayores rentabilidades.

Así lo demuestra el III Barómetro del Ahorro que publica el Observatorio de Inverco. Según los datos de esta publicación que se emite cada dos años, el 62% de los inversores españoles se considera de perfil conservador, cifra que aumentó siete puntos frente a 2011 y 29 puntos con respecto a 2009. Asimismo, el porcentaje de inversores arriesgados se ha reducido del 17% al 4% en el último periodo.

Ante la incertidumbre del futuro y los vaivenes de la economía, otro aprendizaje forzoso ha sido el de constituir un ahorro para los momentos de escasez. Este ha sido el factor que le ha dado razón de ser al crecimiento de productos financieros que se caracterizan por aportar la máxima seguridad, como los depósitos en cuenta corriente y los planes de pensiones. Precisamente, estos últimos, además ser los instrumentos de inversión más regulados y de mayores beneficios fiscales, deben gran parte de su éxito a la pérdida de credibilidad del sistema público de pensiones.

No obstante, se estima que la leve mejora de la economía pueda ser un factor para que se recupere la confianza en los fondos de inversión para el próximo año, sobre todo, porque generan una mayor rentabilidad que los depósitos convencionales. De hecho, el Observatorio de Inverco señala un leve crecimiento en las inversiones en productos de alto riesgo como los fondos de inversión.

El sector financiero espera con atención una reforma fiscal por parte del gobierno que ofrezca incentivos que estimulen el ahorro. Son justamente las instituciones del sector las que hacen campaña para que, cada vez más, los usuarios se afiancen en el terreno de la inversión y, sobre todo, para que contraten los productos de mayor riesgo. Las cifras demuestran que lo están logrando. Aunque la situación actual de la economía no es el escenario ideal para este tipo de productos, se infiere que los más influyentes a la hora de tomar decisiones de inversión son los empleados de las oficinas bancarias, principales asesores de los ahorradores.

Escorts Barcelona.

By: frtincertf15476